Pepita Jiménez
Pepita Jiménez

Sinopsis

En la Andalucía del Siglo XIX, la joven Pepita Jiménez -que es obligada a casarse con el vulgar usurero Gumersindo- enviuda durante su banquete de bodas. Después del funeral, Pepita es pretendida por un conde y por el hacendado Pedro, padre del seminarista Luis. La joven se siente atraída por Luis, pero él se contiene por respeto a su padre. Su amor deberá ganarse en un duelo.

Ésta es la adaptación del Indio Fernández de una novela española del siglo XIX, Pepita Jiménez narra la historia de amor entre un seminarista y la bella Pepita.

 

Acerca del director

Emilio, el Indio, Fernández.

Nació el 26 de marzo de 1904 en El Hondo, Coahuila. Siendo un joven emigró a Estados Unidos y pronto consiguió trabajo en la efervescente industria cinematográfica. Entre 1925 y 1934 apareció en varias películas, algunas hispanas, como extra, actor secundario, bailarín, además de trabajar como barrendero, carpintero, cargador y otros oficios.

Luego de siete años de exilio, y tras la amnistía declarada a favor de los delahuertistas, Emilio Indio Fernández regresó a México y se incorporó al cine. Participó como actor en Corazón bandolero de Raphael J. Sevilla, Janitizio de Carlos Navarro, Adiós Nicanor de Rafael E. Portas; brincó a la pista como bailarín en María Elena, también de J. Sevilla, y participó en Las mujeres mandan y Allá en el rancho grande de Fernando de Fuentes; su primer colaboración como libretista fue en Los muertos hablan de Gabriel Soria.

En 1941, apoyado por David Silva y asesorado por Raúl de Anda, debutó como director en La isla de la pasión , a la que siguió Soy puro mexicano; en 1943 estrenó Flor Silvestre, notable no solo por la historia y actuaciones, sino porque en esta cinta conjuntó un equipo de trabajo que incluyó al argumentista Mauricio Magdaleno, el fotógrafo Gabriel Figueroa y los actores Dolores del Río y Pedro Armendáriz, con quienes filmó María Candelaria, La perla, Enamorada (en la que incluyó a María Félix), Río escondido, entre otras, que le dieron reconocimiento internacional y nacional, premios en festivales de todo el mundo y lo llevaron al primer plano de la cinematografía mundial de los años cuarenta.

Con la década de los cincuenta sobrevino la decadencia de la Época de oro del Cine Mexicano, su gloria decayó y con la falta de oportunidades para dirigir retomó su carrera como histrión en 1958 en La cucaracha de Ismael Rodríguez. En los últimos años de su vida filmó segundas y terceras versiones de sus propias películas, al tiempo que participó como actor de carácter en las producciones en cine y televisión que le ofrecían, sumando 98 películas como intérprete y 48 como director.

 

Ficha Técnica

Pepita Jiménez

México, 1945

Dirección: Emilio Fernández

Argumento: sobre la novela  homónima de Juan Valera. Adaptación de Emilio Fernández y Mauricio Magdaleno.

Fotografía: Alex Phillips

Música: Antonio Díaz Conde

Con: Rosita Díaz Jimeno, Ricardo Montalbán, Fortunio Bananova, Consuelo Guerrero de Luna, Carlos Orellana y Julio Villarreal.